¿Quién es Napoleon Hill?

Todos conocemos el libro “Piense y Hágase Rico” que ha influenciado a millones de personas en todo el mundo. Pero ¿quién es Napoleon Hill y cómo llegó a ser el Padre de la ciencia del Éxito?

Nace en 1.883 en Virginia y con 87 años fallece en Carolina del Sur. Procedía de una familia humilde y comenzó siendo adolescente a trabajar como periodista. Un día entrevistó a Andrew Carnegie y éste le propuso lo siguiente: “Me gustaría desarrollar una ciencia del éxito para saber en detalle la fórmula que lleva a unos a lograr éxito, mientras que otros de igual potencial fracasan. Me gustaría saber si pasarías 20 años o más investigando el tema sin ganar una sola moneda. Pero te ayudaré presentándote a varios millonarios que te darán excelente material para empezar la investigación. Pero no haré más que eso.”

¿Qué descubrió Napoleon Hill? Que muchos de los millonarios y personas de éxito en sus profesiones, tenían una inteligencia media, venían de hogares pobres y superaron grandes desafíos para obtener el éxito. O sea, no se trataba de suerte, inteligencia, influencia, ni tampoco de ser “nacido en una familia bien”. Entre los atributos claves encontrados por Napoleon Hill están: Propósito definido, alianza estratégica con otras mentes, fe aplicada, determinación, iniciativa, coraje, entusiasmo, auto-disciplina, personalidad agradable, entre otros atributos… que están al alcance de cualquiera.

La cuestión es…

¿Tenía Napoleon Hill esos atributos? ¿Mostrará su firma esas características potenciales? Y de esta manera sabremos ¿cómo era realmente Napoleon Hill?

Características grafológicas

Tenía 81 años cuando firmó este cheque. Se aprecian las torsiones y la lentitud en el desarrollo de la firma, mostrando la debilidad propia de esa edad en aquellos tiempos.

Rebuscando en internet (qué haríamos ya sin él) encontré firmas en las que unas el trazo está más ágil y otras, que supongo que serán ya de anciano, con bastantes torsiones. Así que sabiendo que eso es cuestión de enfermedad, me quedaré con un par de ellas para hacer la interpretación psicografológica.

Nos encontramos con una firma sobrealzada, angulosa, con alta cohesión, coligamento anguloso e inicial del nombre en minúscula.

Desarrollo grafológico

Estos parámetros sumados a los demás restos grafonómicos (pero siendo pocos por la calidad de las muestras obtenidas), podría decirse que Napoleon Hill era una persona con gran firmeza de carácter. Existía sentido del honor y del deber, confiriéndole elevada tenacidad. Marcada tendencia a la racionalización de las ideas, estando mucho en el pensar y centrándose en las teorías, más que en las prácticas.

Su gusto se centraba en lo tradicional, con apego a las costumbres establecidas en desmedro de la espontaneidad y originalidad de comportamiento. ¿Acaso Napoleón Hill no estaba enseñando “cómo había que pensar y comportarse para ser millonario”?

La firma le asocia con una persona estructurada, disciplinada y con gran voluntad para llevar a término lo que desea. Ese sentido del deber mencionado antes le otorgan este sentido del orden y del rigor.

Otro aspecto interpretativo nos habla de la capacidad que tendría Hill para defender y mantener los propios argumentos de forma sólida y lógica frente a las críticas de los demás. Carácter combativo, llegando incluso a ser oposicionista.

Alta capacidad de lógica, donde las ideas fluyen con facilidad y le favorecen a tomar la iniciativa. Sus argumentos serían lógicos y sólidos, además de coherentes.  El señor Hill disponía de gran habilidad para relacionarse con las personas y para establecer contactos.

Napoleon tendría comportamientos firmes y tajantes, pudiendo resultar incluso intransigente o intolerante con los demás.

Pero ¿a qué se debe tanto “deber” “constancia” y “firmeza”? A una necesidad de autoafirmación para mantener un alto autoconcepto. Podría tener gran resistencia a las dificultades, parecer que tenía un autocontrol modélico, una  coherencia entre lo que decía y hacía, pero Napoleon Hill estaba compensando un complejo de inferioridad. Quería ser más que los demás y eso le llevaría a menospreciar el talento y comportamiento ajeno. Un orgullo susceptible le haría mirar al resto por encima del hombro. En su firma se aprecia la discordancia entre lo que quería ser y lo que era realmente. Actuaba de esa manera para sublimar el deseo de ser y de tener. Inflaba su yo por ambición.

El señor Hill enseñó al mundo como conseguir realidades prácticas (monetarias) bajo una firma que indica la dificultad que él tenía para disfrutarla.

Una firma que no pasará inadvertida por aquellas personas que quieren tener mayor poder adquisitivo. Sabrán que la firmeza y la constancia son requisitos indispensables para lograr ese deseo. Una autoestima compensada es mejor que una aptitud  holgazana.

¿Quieres saber lo que tu letra y firma dicen de ti?

Puedes escribirme a evaherrerac@gmail.com

Muchas gracias por leerme

 

 

Más grafología en